|
 Es evidente que la calma con que el oficialismo aceptó la derrota electoral, es una cínica fachada. Ello se comprueba con los diversos manotazos que está dando a través de sus “incondicionales”. Estas son algunas de esas maniobras utilizadas para comenzar, antes de asumir el nuevo presidente, las acciones desestabilizadoras tendientes a ponerle una inmensa cáscara de banana a Lugo.
Lea la nota completa en Revista Paraguayisima. |